Las estaciones más frías del año tendrán un comportamiento atípico en Lima y gran parte del país. Se anticipan temperaturas por encima de lo habitual, lluvias intensas y una nueva normalidad térmica que marcará el calendario climático nacional hasta septiembre de 2026.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) proyecta un otoño e invierno más cálidos de lo normal como consecuencia del avance del Fenómeno El Niño. La directora de Meteorología de la entidad, Grinia Ávalos, explicó que este evento no solo está asociado a precipitaciones, sino también al incremento sostenido de la temperatura del aire en la capital y otras regiones.

Según estimaciones oficiales, durante el otoño Lima suele registrar temperaturas promedio de entre 23 °C y 24 °C. Sin embargo, este año los valores podrían alcanzar los 26 °C. Ávalos precisó que el calentamiento del mar no se revierte de manera inmediata: “Las aguas no se enfrían de forma súbita; así como el calentamiento es progresivo, el enfriamiento también es lento”. Esto explica la previsión de condiciones cálidas prolongadas durante los próximos meses.

El Senamhi indicó que el actual Fenómeno El Niño se encuentra en fase inicial y ha sido clasificado como débil. No obstante, el Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) estima que podría alcanzar una intensidad moderada antes de julio. De concretarse este escenario, persistirían las lluvias y el aumento térmico, especialmente en la franja costera.

Como referencia histórica, durante el evento de 1998 Lima superó los 35 °C. En días recientes, el distrito de La Molina alcanzó los 34,5 °C, lo que confirma la tendencia de calor intenso. Se prevé que la actual ola de calor continúe por algunos días, seguida de un ligero descenso temporal, antes de un nuevo episodio de altas temperaturas en marzo.

Lluvias en la capital y el norte

El pronóstico del Senamhi también contempla un nuevo periodo de precipitaciones en la costa. El aviso vigente para Lima culmina el 28 de febrero, pero desde el 4 de marzo se iniciará una nueva fase de lluvias que avanzará de sur a norte.

Entre el 4 y el 8 de marzo, las precipitaciones afectarían a Arequipa y Lima; posteriormente, alrededor del 9 o 10 de marzo, alcanzarían Tumbes y Piura. Este comportamiento está vinculado a la llegada de ondas Kelvin cálidas.

Marzo es históricamente el mes más lluvioso para Lima y el norte del país, donde la incidencia de huaicos suele incrementarse. “Siempre marzo es un mes clave para Lima porque históricamente es cuando se han presentado los mayores huaicos”, advirtió Ávalos en declaraciones a RPP.

La presencia de una masa de agua cálida frente al litoral —desde Tumbes hasta Lima— eleva el potencial de lluvias y la probabilidad de eventos extremos. En distritos como Lurigancho-Chosica, el mantenimiento preventivo de quebradas y estructuras de contención ayudó a reducir el impacto de las precipitaciones recientes. “El mantenimiento de quebradas actúa como un verdadero salvavidas”, subrayó la especialista.

Ante este escenario, Senamhi recomienda evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación, mantener una adecuada hidratación y extremar cuidados con niños, adultos mayores y personas vulnerables. Las temperaturas cercanas a los 30 °C comienzan a consolidarse como parte de la nueva realidad climática en Lima, en un contexto marcado también por los efectos del cambio climático.

Dentro de este contexto, la especialista recomendó a la población evitar la exposición al sol en las horas de mayor radiación, hidratarse adecuadamente y proteger a grupos vulnerables, especialmente frente a la nueva normalidad térmica de Lima, donde las temperaturas cercanas a los 30 °C (86 °F) se consolidan como parte del panorama actual, una situación ligada al cambio climático.

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