El portavoz del Poder Judicial iraní, Asghar Jahangir, advirtió este domingo (18.01.2026) que se aplicarán sanciones severas contra quienes hayan instigado la violencia durante las protestas registradas en las últimas semanas. “La Judicatura castigará con firmeza a todos los que promovieron actos violentos”, afirmó en una conferencia de prensa en Teherán.
Jahangir informó que ya se han abierto procesos judiciales contra presuntos líderes de las movilizaciones, que comenzaron a finales de diciembre con protestas de comerciantes en Teherán por la depreciación del rial y luego se extendieron a distintas regiones del país, incorporando consignas contra la República Islámica. El punto más crítico se registró los días 8 y 9 de enero, cuando se produjeron manifestaciones a nivel nacional.
La televisión estatal IRIB News citó a otro portavoz judicial, quien aseguró que hasta el momento no se han dictado condenas a muerte relacionadas con las protestas. No obstante, advirtió que los procesos serán “rigurosos y prolongados”, y podrían extenderse durante meses o incluso años. Según la versión oficial, varios de los implicados estarían vinculados a servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel.
Las autoridades señalaron que buscan diferenciar entre quienes fueron “engañados” para participar en las movilizaciones y aquellos que las promovieron activamente, precisando que las sanciones más duras se aplicarán solo cuando existan pruebas suficientes. El discurso oficial iraní sostiene que las protestas responden a injerencias extranjeras.
En la misma línea, el fiscal de Teherán, Ali Salehi, afirmó el sábado que la respuesta judicial será “firme, disuasoria y rápida”, y rechazó declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre una supuesta suspensión de ejecuciones. Por su parte, el líder supremo Ali Jamenei responsabilizó a Estados Unidos de las muertes ocurridas durante las protestas y aseguró que “no habrá impunidad” para los responsables internos y externos.
Fuentes citadas por Reuters indicaron que el número total de fallecidos podría superar los 5.000, aunque no existe confirmación oficial independiente.