Washington reafirmó su respaldo al pueblo iraní y advirtió que utilizará “todos los medios disponibles” contra los responsables de violaciones a los derechos humanos.
Estados Unidos anunció este jueves (15.01.2026) sanciones contra miembros de las fuerzas de seguridad y de redes financieras de Irán, a quienes acusa de dirigir una violenta represión contra manifestaciones pacíficas y de blanquear miles de millones de dólares procedentes de ingresos petroleros.
El secretario del Departamento del Tesoro, Scott Bessent, informó sobre las medidas tras lo que calificó como las mayores protestas antigubernamentales en la historia de la República Islámica. Aunque las manifestaciones han disminuido en los últimos días, Washington atribuye esta reducción a la intensificación de la represión y a un bloqueo de internet que ya se extiende por casi una semana.
“Estados Unidos apoya firmemente al pueblo iraní en su reclamo de libertad y justicia”, señaló Bessent en un comunicado. Añadió que su despacho “utilizará todos los medios a su alcance contra quienes están detrás de la opresión tiránica y las violaciones sistemáticas de los derechos humanos”.
Entre los sancionados figura Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, a quien Washington responsabiliza de haber ordenado el uso de la fuerza contra los manifestantes.
Represión y lavado de dinero
Asimismo, fueron sancionados cuatro comandantes regionales de las fuerzas del orden y de la Guardia Revolucionaria por su participación en la represión en las provincias de Lorestán y Fars. Según el Departamento del Tesoro, en esta última región las fuerzas de seguridad “han asesinado a numerosos manifestantes pacíficos”, mientras que los hospitales se encuentran “saturados de pacientes con heridas de bala”.
En paralelo, Washington identificó a 18 personas y entidades acusadas de operar redes de lavado de dinero que habrían canalizado miles de millones de dólares provenientes de la venta de petróleo iraní mediante empresas fachada ubicadas en Emiratos Árabes Unidos, Singapur y el Reino Unido.
Las sanciones implican la congelación de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición a ciudadanos y empresas de EE. UU. de realizar transacciones con los designados. Además, las instituciones financieras extranjeras podrían enfrentar sanciones secundarias si mantienen vínculos comerciales con las entidades penalizadas.
rr (afp, reuters)