La prensa oficial china instó al primer ministro canadiense a adoptar una “autonomía estratégica” frente a Estados Unidos.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, inició este miércoles (14.01.2026) una visita oficial a China, la primera de un jefe de Gobierno canadiense en casi una década, en un contexto marcado por las tensiones con Pekín y el deterioro de las relaciones entre Ottawa y Washington tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
Durante su estancia de tres días, Carney tiene previsto reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, y con el primer ministro Li Qiang, además de sostener encuentros con otros líderes políticos y representantes empresariales. El objetivo es acercar posiciones con Pekín y reforzar la proyección estratégica y comercial de Canadá en un escenario internacional cada vez más incierto.
Ambos mandatarios ya habían mantenido un primer contacto a finales de 2025 en Corea del Sur, en el marco de la cumbre de la APEC, ocasión en la que el jefe del Gobierno chino extendió la invitación formal para esta visita.
Pekín pide distancia de Washington
Medios estatales chinos aprovecharon la llegada de Carney para exhortar a Canadá a definir una política exterior más independiente de Estados Unidos, lo que describen como una necesaria “autonomía estratégica”.
El propio Carney ha reconocido que su visita responde a los cambios profundos en el panorama comercial y geopolítico derivados de la segunda presidencia de Trump, quien ha impuesto nuevos aranceles a Canadá pese a que es su principal socio comercial. China ocupa el segundo lugar en ese ranking.
La visita podría marcar un punto de inflexión en las relaciones entre Ottawa y Pekín, deterioradas en los últimos dos años por una escalada de medidas comerciales, entre ellas los aranceles impuestos por Canadá en agosto de 2024 —a instancias de Washington— que gravaron con un 100 % a los vehículos eléctricos chinos y con un 25 % al acero y al aluminio.
El gobierno de Carney busca reducir la fuerte dependencia comercial de Estados Unidos, destino del 76 % de las exportaciones canadienses, en un contexto de crecientes fricciones bilaterales alimentadas por el tono confrontacional de Trump, quien incluso ha manifestado su intención de anexar Canadá.
gs (efe, ap)