La represión de las protestas en Irán ha dejado al menos 648 muertos, entre ellos nueve menores, y miles de heridos, informó este lunes (12.01.2026) la ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega. La organización advirtió que el número real de víctimas podría ser hasta diez veces mayor, mientras el régimen intenta retomar el control con movilizaciones oficialistas en todo el país.
Según la ONG, algunas estimaciones elevan la cifra de fallecidos a más de 6.000, además de unos 10.000 detenidos. Las autoridades mantienen restricciones al acceso a Internet, pero imágenes filtradas desde Teherán y otras ciudades muestran multitudinarias protestas nocturnas en los últimos días.
“Advertencia” a Estados Unidos
En respuesta, el Gobierno convocó este lunes contramanifestaciones en apoyo a la República Islámica. Miles de personas se concentraron en la Plaza Enghelab de Teherán con banderas nacionales. El líder supremo, Alí Jamenei, calificó estas marchas como una “advertencia” a Estados Unidos, según la televisión estatal.
“Estas grandes concentraciones han frustrado el complot de enemigos extranjeros”, afirmó Jamenei, mientras el ministro de Exteriores reiteró que Irán “no busca la guerra, pero está totalmente preparado”.
Durante el acto central, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, lanzó una amenaza directa a Washington al advertir que sus recursos militares en la región “serán destruidos” ante cualquier intervención.