El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este 10 de enero que Irán “busca la libertad” y aseguró que su país está “listo para ayudar”, en medio de protestas que cumplen ya 14 días y que, según organizaciones de derechos humanos, han dejado más de un centenar de muertos.
“Irán busca la LIBERTAD, quizás como nunca antes. ¡Estados Unidos está listo para ayudar!”, escribió Trump en su red Truth Social. Sus declaraciones refuerzan advertencias previas, en las que no descartó incluso una intervención militar para “defender a manifestantes pacíficos”.
El mensaje del mandatario coincide con llamados del opositor en el exilio Reza Pahlavi, hijo del último sha de Irán, quien instó a los manifestantes a salir a las calles y a utilizar símbolos prerrevolucionarios. Pahlavi ha expresado apoyo a Israel, lo que le ha valido críticas dentro y fuera del país.
Represión, apagón informativo y amenazas judiciales
Mientras tanto, las autoridades iraníes mantienen cortes de internet y telecomunicaciones, lo que dificulta verificar el alcance real de las protestas. La organización Human Rights Activists News Agency reportó al menos 116 muertos, más de 2.600 detenidos y manifestaciones en 185 ciudades. Otras fuentes médicas citadas por medios internacionales elevan la cifra de fallecidos a más de 200.
Pese a ello, la televisión estatal iraní sostiene que la situación está “bajo control” y ha centrado su cobertura en bajas de las fuerzas de seguridad y en manifestaciones progubernamentales.
El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, anunció una represión inminente. En esa línea, el fiscal general Mohammad Movahedi Azad advirtió que los manifestantes serán considerados “enemigos de Dios”, un delito castigado con la pena de muerte, y que incluso quienes los apoyen enfrentarán cargos severos.
Videos verificados por agencias internacionales contradicen la versión oficial y muestran protestas multitudinarias en Teherán y otras ciudades, con consignas directas contra el líder supremo.
Se prevé que las manifestaciones continúen durante el fin de semana, mientras crece la presión internacional y se profundiza el aislamiento de la República Islámica.
(Con AP y medios locales)