Funcionarios de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), expulsada de Bolivia en 2008, participaron en un sobrevuelo en la región del Chapare, principal zona productora de cocaína del país, con el fin de evaluar posibles mecanismos de cooperación en la lucha contra el narcotráfico. Así lo informó este viernes (09.01.2026) el viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, a la agencia AFP.

La DEA fue expulsada durante el gobierno del entonces presidente Evo Morales (2006-2019), quien acusó a la agencia estadounidense de respaldar un supuesto complot político de sectores de derecha en su contra.

La llegada al poder del presidente Rodrigo Paz en noviembre de 2025 marcó un giro de 180 grados en la política exterior boliviana. El nuevo gobierno ha iniciado un acercamiento a Washington en busca de cooperación económica y apoyo en materia de seguridad interna, tras dos décadas de administraciones socialistas en las que las relaciones bilaterales permanecieron deterioradas.

Según Justiniano, el jueves funcionarios de distintas agencias estadounidenses, junto con personal de la DEA, realizaron un sobrevuelo de reconocimiento en el Chapare, acompañados por autoridades bolivianas. Precisó que no se trató de un operativo policial, sino de una inspección aérea destinada a identificar pistas de aterrizaje clandestinas y posibles laboratorios de droga.

Hacia un acuerdo de cooperación

La aeronave también sobrevoló las inmediaciones del poblado cocalero de Lauca Eñe, donde Evo Morales permanece recluido tras una orden de detención por un presunto caso de trata de menores ocurrido durante su mandato, acusaciones que el exmandatario niega.

El viceministro adelantó que la información recabada podría abrir el camino a un futuro acuerdo de cooperación con Estados Unidos en materia antidrogas, aunque sin una fecha definida.

“No tenemos una fecha establecida, pero necesitamos que sea lo más pronto posible. Estamos en condiciones paupérrimas en la lucha contra el narcotráfico”, afirmó, al detallar que de las 31 aeronaves disponibles, solo dos se encuentran operativas por falta de recursos.

La presencia del helicóptero generó preocupación entre los sindicatos campesinos del Chapare. “Rechazamos las decisiones de este gobierno, que es títere de Estados Unidos, de abrirle las puertas a la DEA”, declaró el dirigente Isidro Auca a la radio Kawsachun Coca.

Bolivia es el tercer productor mundial de cocaína, detrás de Colombia y Perú, según Naciones Unidas, y cuenta con unas 34.000 hectáreas de cultivos de coca, una cifra que supera el límite legal permitido.

(mg/afp, La Razón)

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