El Gobierno de Donald Trump intensifica su política antimigratoria y ahora apunta también a ciudadanos estadounidenses naturalizados. Una directriz enviada a las oficinas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y filtrada por The New York Times ordena multiplicar los expedientes de desnaturalización a entre 100 y 200 casos mensuales durante el año fiscal 2026.
La meta supone un giro drástico: entre 1990 y 2017 se registraron en promedio solo 11 casos al año. Desde 2017 se han iniciado poco más de 120 procesos, según el Departamento de Justicia. De cumplirse la nueva cuota, el Gobierno podría tramitar entre 1.200 y 2.400 casos anuales.
Washington priorizaría a personas que presuntamente obtuvieron la ciudadanía de forma irregular. Aunque la ley permite la desnaturalización solo en casos de fraude, crímenes de guerra o terrorismo, un memorando del Departamento de Justicia de junio de 2025 amplió el margen a delitos financieros y otros casos que el Estado considere pertinentes.
El fiscal general adjunto Brett Shumate calificó el aumento de desnaturalizaciones como una de sus principales prioridades. Actualmente, unos 26 millones de inmigrantes son ciudadanos naturalizados en EE. UU.
La medida se inscribe en una ofensiva migratoria más amplia desde el retorno de Trump al poder en enero de 2025, que incluye la suspensión del asilo en la frontera con México, el retiro del Estatus de Protección Temporal (TPS) a casi un millón de personas y el aumento de redadas migratorias, incluso en ciudades santuario.
Con información de Reuters, EFE y medios locales.