En medio de las crecientes tensiones con Estados Unidos, el presidente venezolano Nicolás Maduro convocó este domingo (12.10.2025) a la creación de “brigadas milicianas indígenas” integradas por pueblos originarios de Suramérica, con el propósito de defender al país “si fuese necesario”. El anuncio se realizó durante una masiva movilización en Caracas por el Día de la Resistencia Indígena.

Miles de simpatizantes del chavismo, junto a representantes de comunidades indígenas, marcharon para conmemorar la fecha, que el oficialismo utiliza cada año para reivindicar la lucha de los pueblos originarios frente a la colonización europea.

Un discurso de resistencia y tono militar

Durante su intervención, Maduro afirmó haber recibido “cartas de varios pueblos indígenas de América” dispuestos a “guerrear” en defensa de Venezuela, reforzando así su narrativa de resistencia frente al “imperio norteamericano”.

“Si quieres la paz, prepárate para ganar la paz con la unión popular, militar y policial; con la unión nacional permanente”, declaró el mandatario, al ordenar a la Milicia Bolivariana acelerar la expansión de las unidades indígenas en todo el territorio nacional.

El acto tuvo un fuerte componente simbólico. La ministra de Pueblos Indígenas, Clara Vidal, entregó al presidente un penacho y una lanza, descritos como “armas silenciosas que derrotaron al imperio español”. El gesto buscó presentar a Maduro como el “jefe indio de Venezuela”, figura central del discurso chavista de resistencia frente a las potencias extranjeras.

Desde el Panteón Nacional, donde reposan los restos de Simón Bolívar, Guaicaipuro y Apacuana, Vidal advirtió que “533 años después de la llegada de La Pinta, La Niña y La Santa María, hay en el Caribe otros barcos, pero con misiles”, en alusión al despliegue militar estadounidense. Según la ministra, esa operación, que Washington justifica como una acción antidrogas, representa una “amenaza imperial” contra la paz de Venezuela y de la región.

“Aquí seguiremos, dando la cara, con nuestros arcos y flechas, con nuestras cerbatanas y nuestra moral en alto. Nicolás Maduro no está solo”, proclamó Vidal.

Relectura histórica y apoyo popular

El chavismo resignificó el 12 de octubre —tradicionalmente Día de la Raza o del Descubrimiento de América— como el Día de la Resistencia Indígena, símbolo de lucha contra la dominación extranjera.

Durante la marcha, integrantes de comunidades indígenas expresaron su apoyo a Maduro y su rechazo a la presencia militar estadounidense en el Caribe.

“Tememos otro 12 de octubre de 1492”, dijo a EFE Maigualida Martínez, del pueblo yekuana. “No queremos vivir nuevamente esa guerra.”

Por su parte, Nelson Díaz, productor agrícola y miliciano de 70 años, señaló: “533 años después de la invasión y la matanza de nuestros pueblos, seguimos amenazados. Somos guerreros, debemos mantenernos unidos para enfrentar al monstruo que se llama Estados Unidos”.

Otros participantes, como Alejandra Sierra, trabajadora pública de 37 años, subrayaron la necesidad de preparación civil: “No queremos un conflicto, pero si ocurre, el pueblo debe estar listo”.

Contexto internacional y simbolismo político

El discurso de Maduro coincidió con un aumento de la tensión diplomática con Washington, tras el despliegue de buques estadounidenses en el mar Caribe. Mientras EE. UU. sostiene que se trata de una operación antidrogas, Caracas denuncia una maniobra para propiciar un cambio de régimen.

En este contexto, el oficialismo refuerza su discurso de “resistencia antiimperialista”, estableciendo paralelos entre la colonización europea y lo que Maduro denomina “la nueva ofensiva del imperio norteamericano”.

Durante el acto, el presidente inauguró un monumento al Gran Cacique Guaicaipuro y Urquía, y ordenó al comandante general de la Milicia Bolivariana, Orlando Romero, acelerar la conformación de brigadas indígenas.

“La orden está dada: ganar la paz, ejercer la soberanía en nuestros mares y territorios, y defender el derecho a la vida”, enfatizó.

Mensaje tras el Nobel de la Paz a Machado

La aparición pública de Maduro se produjo pocos días después de que la líder opositora María Corina Machado recibiera el Premio Nobel de la Paz, hecho que generó repercusión internacional.

Aunque el mandatario evitó mencionarla directamente, su discurso buscó contrarrestar el impacto político del galardón, reafirmando su imagen como líder continental de resistencia frente al intervencionismo extranjero.

Maduro incluso recurrió al folclore venezolano para aludir a sus adversarios:

“Una pequeña minoría, llena de odio, pide una invasión a Venezuela desde Miami. ¿Creen que nuestro país puede ser colonizado de nuevo? ¿Creen que nuestra gente se rendirá? ¡Jamás! Aquí nadie se rinde, carajo. Avanzamos con la fuerza de los indígenas invisibles y rebeldes”.

(Con información de EFE y Reuters)

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